Un tribunal federal sentenció este lunes a FCA US, la división de Stellantis en Estados Unidos, a pagar casi 300 millones de dólares por manipular de forma fraudulenta las emisiones de los motores diésel en vehículos producidos entre 2014 y 2016.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos explicó en un comunicado que FCA US pagará una multa de 96,1 millones de dólares.
También se le confiscarán a la compañía 203,5 millones de dólares y estará bajo un periodo de prueba de tres años.