
La líder del colectivo ruso feminista Pussy Riot, Maria Aliójina, ha escapado de Rusia con ayuda exterior y de sus amigos para evitar ser víctima de la creciente represión que ha impuesto en el país el presidente, Vladimir Putin, informó The New York Times.
Aliójina comenzó su activismo cuando su banda de música punk y el grupo de artes escénicas Pussy Riot organizaron su primera protesta contra Putin en 2012, en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, por la que fue condenada a dos años de prisión.