Dos semanas después de que 10 mineros quedaran atrapados bajo tierra y agua en una mina de Sabinas, del norteño estado de Coahuila, familiares de los trabajadores siguen en la incertidumbre, mientras las autoridades mexicanas solicitan ayuda técnica a Estados Unidos y Alemania para avanzar en su misión de rescate.
Las causas del colapso, que sorprendió a todo el pueblo de Agujita el pasado 3 de agosto, aún no son claras pero los familiares descartan iniciar acciones contra posibles responsables por alguna negligencia, aunque no reciban algún remedio económico, ante la carencia de prestaciones laborales, consideró Manuel Fuentes, especialista en derecho laboral.